Tres días en Estambul
Guía de viaje práctica para organizar tu visita
Agosto 2025 — Escribo esta guía de viaje tras realizar mi segundo viaje a Estambul, una ciudad a la que no me cansaría de volver. En esta guía compartiré información práctica sobre cómo organizar un viaje a la ciudad, incluyendo itinerario recomendado, medios de transporte, recomendaciones de pago o cómo hacer para tener datos móviles, entre otros temas. Nuestro primer viaje a Estambul fue una visita de cuatro días en 2019 que nos encantó. La segunda estuvo enmarcada en un viaje de tres semanas por Turquía en las que también visitamos la Capadocia, la Costa del Mediterráneo y del Egeo y Pamukkale, y de la que puedes leer más aquí.
Escena cotidiana en un ferry en Estambul
¿Cuántos días son necesarios para conocer Estambul?
Estambul es una ciudad inabarcable en un solo viaje. Siempre lo ha sido y probablemente siempre lo será. Aun así, si es tu primera vez, creo que tres días completos son el mínimo imprescindible para empezar a entenderla, caminarla y, sobre todo, sentirla. Menos tiempo se queda corto; más tiempo, ideal.
¿Cómo tener internet en Estambul?
La tarjeta de telefonía móvil más barata que encontré en Turquía costaba 50 EUR. Por ello recomiendo llevar una e-sim comprada e instalada antes de viajar. Ojo porque en los últimos meses Turquía ha bloqueado varios proveedores de eSIM, lo que significa que no todas se pueden activar dentro del país. Por eso muchos viajeros recomiendan instalar la eSIM antes de volar para evitar sorpresas. En mi caso funcionó el instalarla al llegar, pero es un detalle a tener muy en cuenta. En mi entrada sobre cómo organizar un viaje a Turquía puedes leer mi experiencia completa sobre este tema.
¿Cómo desplazarte en Estambul?
Moverse por Estambul es sorprendentemente fácil y económico gracias a la Istanbulkart, una tarjeta recargable que sirve para prácticamente todos los medios de transporte —metro, tranvía, autobuses y ferries para cruzar el Bósforo incluidos— y que, además, puede ser utilizada por hasta cuatro personas.
Interior de la Mezquita de Rüstem Paşa
La Istanbulkart cuesta alrededor de 130 liras y permite, por ejemplo, atravesar de Europa a Asia en ferry por apenas un euro, una experiencia imprescindible sin necesidad de contratar un crucero turístico. Aunque muchos medios de transportes aceptan tarjeta de crédito contactless, el precio por trayecto es algo más alto que con la Istanbulkart. Google Maps funciona de maravilla para planificar rutas con horarios actualizados en tiempo real. Conviene también tener en cuenta que la ciudad cuenta con dos aeropuertos internacionales, separados por unos 77 km, y ambos están conectados a la red de metro, por lo que es posible llegar o salir de ellos en transporte público; aun así, es importante comprobar bien a cuál dirigirse, ya que el trayecto entre ambos puede superar una hora en taxi y casi dos en transporte público. Por último, aunque Uber funciona en Estambul, nuestra experiencia fue irregular —en dos ocasiones nos cobraron de más—, eso sí, tras reclamar en la app, el reembolso llegó en pocas horas.
¿Dónde dormir en Estambul?
En ambos viajes nos hemos alojado cerca de la avenida peatonal de İstiklal. En el primer viaje el hotel estaba a apenas cinco minutos andando de la Torre de Galata, mientras que en el segundo viaje nos encontrábamos a unos diez minutos andando de la Plaza de Taksim. Para mí, esta es la mejor zona donde hospedarse en la ciudad: muy céntrica y con mucha vida. Esto dicho, ninguno de los dos hoteles fue particularmente bueno ni merece de una recomendación directa: eso sí apenas nos costaron unos 60 EUR la noche en plena temporada de verano.
Interior de la Mezquita de Rüstem Paşa
La Istanbulkart cuesta alrededor de 130 liras y permite, por ejemplo, atravesar de Europa a Asia en ferry por apenas un euro, una experiencia imprescindible sin necesidad de contratar un crucero turístico. Aunque muchos medios de transportes aceptan tarjeta de crédito contactless, el precio por trayecto es algo más alto que con la Istanbulkart. Google Maps funciona de maravilla para planificar rutas con horarios actualizados en tiempo real. Conviene también tener en cuenta que la ciudad cuenta con dos aeropuertos internacionales, separados por unos 77 km, y ambos están conectados a la red de metro, por lo que es posible llegar o salir de ellos en transporte público; aun así, es importante comprobar bien a cuál dirigirse, ya que el trayecto entre ambos puede superar una hora en taxi y casi dos en transporte público.
Por último, aunque Uber funciona en Estambul, nuestra experiencia fue irregular —en dos ocasiones nos cobraron de más—, eso sí, tras reclamar en la app, el reembolso llegó en pocas horas.
¿Dónde dormir en Estambul?
En ambos viajes nos hemos alojado cerca de la avenida peatonal de İstiklal. En el primer viaje el hotel estaba a apenas cinco minutos andando de la Torre de Galata, mientras que en el segundo viaje nos encontrábamos a unos diez minutos andando de la Plaza de Taksim. Para mí, esta es la mejor zona donde hospedarse en la ciudad: muy céntrica y con mucha vida. Esto dicho, ninguno de los dos hoteles fue particularmente bueno ni merece de una recomendación directa: eso sí apenas nos costaron unos 60 EUR la noche en plena temporada de verano.
Qué visitar en Estambul: Nuestro itinerario recomendado para tres días
Como comentaba, considero que tres días es el mínimo imprescindible para visitar Estambul por primera vez. A continuación, te cuento cómo dividiría yo una primera visita de tres días, basándome en nuestra experiencia tras dos viajes a la ciudad. En caso de disponer de más días, se pueden realizar las visitas con más calma, realizar un Free Tour para aprender más sobre la historia de la ciudad, así como añadir puntos que he dejado fuera como el Barrio de Moda, o una visita más exhaustiva de Uskudar. Otra opción en caso de contar con cinco o más días en la ciudad, es realizar la visita a las Islas Príncipe, a una hora en ferry de Estambul y según cuentan, maravillosas. Yo no he estado así que no lo puedo corroborar (¡aún!).
Mezquita de Suleiman
Día 1: Empápate de la historia de la ciudad en Sultanahmet. Atardecer en el puente peatonal de Haliç.
El primer día lo dedicaría por completo a Sultanahmet, el corazón histórico de Estambul y el lugar donde la ciudad muestra su pasado bizantino y otomano. Sultanahmet es la zona donde se concentran algunos de los monumentos más importantes de la ciudad: Santa Sofía, la Mezquita Azul, el Palacio de Topkapi o la Cisterna Basílica. En nuestro segundo viaje, como ya habíamos visitado Topkapi y Santa Sofía en el primero, optamos por hacer un free tour para volver a recorrer la historia de la ciudad con otra mirada. Es una buena opción si no es tu primer viaje o si prefieres contextualizar antes de entrar a los monumentos. Llegar hasta aquí es muy sencillo en tranvía, y una vez en la zona lo mejor es moverse a pie.
Sobre Topkapi, un apunte práctico: la entrada al palacio, por sí sola, cuesta 2400 liras turcas (unos 50€). Dependiendo del número de monumentos que tengas pensado visitar, puede merecer la pena el pase turístico de Estambul, que permite el acceso a 13 monumentos durante cinco días por 105€ o incluso el Pass Türkiye (350 monumentos en toda Turquía, a lo largo de 15 días y por un precio de 165€). Nosotros compramos el pase turístico de Estambul en nuestro primer viaje, cuando sí visitamos Topkapi, pero no en el segundo viaje: si no entras al palacio, realmente no compensa.
Más allá de los imprescindibles ya mencionados, merece mucho la pena: pasear por el parque de Gülhane, un pequeño oasis verde junto al Bósforo, visitar la mezquita de Sokollu Mehmet Paşa, discreta y poco concurrida, buscar la mezquita de Rüstem Paşa, escondida en pleno entorno del Gran Bazar y perderse por el Gran Bazar y el Bazar de las Especias. Estos dos últimos son muy turísticos y poco auténticos, sí, pero el edificio del Gran Bazar es espectacular por dentro y forma parte de la experiencia.
Para terminar el día, recomiendo ver caer la tarde desde el puente peatonal de Haliç. Si aún quedan fuerzas, el paseo ideal desde Sultanahmet es cruzar el puente de Gálata a pie y caminar por la orilla opuesta a Sultanahmet hasta llegar al puente. La luz a esa hora es simplemente perfecta y la vista de la ciudad con todas sus cúpulas y minaretes constituye la panorámica perfecta.
Día 2: Barrios con alma – Fener, Balat, Fatih, Suleiman y Eyüp. Atardecer en Pierre Lotti.
Día 2: Barrios con alma – Fener, Balat, Fatih, Suleiman y Eyüp. Atardecer en Pierre Lotti.
El segundo día lo dedicaría a una Estambul más silenciosa y cotidiana, alejada de los grandes monumentos. Un recorrido que permite entender mejor las capas históricas de la ciudad y las comunidades que la habitaron durante siglos.
Importante: El recorrido que comparto a continuación es el que considero que tiene más sentido en caso de querer visitar Fener, Balat, Fatih y Suleiman en el mismo paseo. Sin embargo, para ir de Fener a Fatih hay una subida considerable. Por ello, otra opción es comenzar en Fatih (en alto) y de ahí bajar a Fener y Balat (a pie de mar) desde donde tomar transporte público a la mezquita de Suleiman.
Fener y Balat
En caso de querer realizar la ruta completamente a pie, comenzaremos a nivel de mar en los barrios de Fener y Balat, antiguos barrios griego y judío respectivamente. Durante mucho tiempo, esta zona fue uno de los principales núcleos de población no musulmana de Estambul. Aquí convivieron comunidades griegas ortodoxas, judías sefardíes y musulmanas, aunque no siempre de forma pacífica. Especialmente a lo largo del siglo XX, las tensiones entre Turquía y Grecia provocaron episodios de persecución y la salida forzada de muchas familias griegas, dejando tras de sí iglesias, casas y calles cargadas de memoria.
El segundo día lo dedicaría a una Estambul más silenciosa y cotidiana, alejada de los grandes monumentos. Un recorrido que permite entender mejor las capas históricas de la ciudad y las comunidades que la habitaron durante siglos.
Importante: El recorrido que comparto a continuación es el que considero que tiene más sentido en caso de querer visitar Fener, Balat, Fatih y Suleiman en el mismo paseo. Sin embargo, para ir de Fener a Fatih hay una subida considerable. Por ello, otra opción es comenzar en Fatih (en alto) y de ahí bajar a Fener y Balat (a pie de mar) desde donde tomar transporte público a la mezquita de Suleiman.
Fener y Balat
En caso de querer realizar la ruta completamente a pie, comenzaremos a nivel de mar en los barrios de Fener y Balat, antiguos barrios griego y judío respectivamente. Durante mucho tiempo, esta zona fue uno de los principales núcleos de población no musulmana de Estambul. Aquí convivieron comunidades griegas ortodoxas, judías sefardíes y musulmanas, aunque no siempre de forma pacífica. Especialmente a lo largo del siglo XX, las tensiones entre Turquía y Grecia provocaron episodios de persecución y la salida forzada de muchas familias griegas, dejando tras de sí iglesias, casas y calles cargadas de memoria.
Hoy, Fener y Balat son conocidos por sus fachadas de colores y calles empinadas, pero más allá de lo fotogénico, lo interesante es pasearlos con calma, sabiendo que cada rincón habla de una Estambul diversa que ya no existe del todo. Algunas paradas recomendadas en el paseo por Fener y Balat son las calles de casas de colores alrededor de Kiremit Caddesi y Sancaktar Yokuşu, donde se concentran muchas de las fachadas más fotografiadas, la escalera de colores de Balat, un rincón sencillo pero muy representativo del barrio, el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, centro espiritual de la Iglesia Ortodoxa, y la Iglesia búlgara de San Esteban, construida en hierro y situada a orillas del Cuerno de Oro. El barrio está lleno de pequeños cafés y tiendas locales, ideales para hacer una pausa y observar la vida del barrio que, aunque cada vez está un poco más puesto para el turista, continúa siendo muy local.
Yo disfruté especialmente de este paseo tras la lectura de Loxandra, una novela muy tierna que retrata la vida de una familia griega en la Estambul de finales del siglo XIX y principios del XX. Es una lectura muy recomendable para aquellos que quieran conocer más sobre la historia de Estambul.
Interior mezquita en Estambul
Fatih
Desde aquí, el recorrido continúa ganando altura hacia Fatih, una zona predominantemente musulmana y menos concurrida por turistas que a nosotros nos encantó. Durante la subida a la Mezquita de Fatih, cuya visita recomiendo, se puede pasar por la mezquita de Yavuz Sultan Selim, muy poco conocida y con unas vistas magníficas sobre el Cuerno de Oro. Nosotros también pasamos por el Fatih Çarşamba Pazarı (el mercado de los miércoles) que, a pesar de no ser miércoles, estaba lleno de vida local, con puestecillos de fruta y verdura y familias realizando la compra.
Suleiman
Desde la Mezquita de Fatih hasta Suleiman se tarda media hora andando, mayoritariamente cuesta abajo. La mezquita de Suleiman es, sin dudas, una de las paradas obligadas de un viaje a Estambul. A nosotros es un lugar al que nos encanta ir y pasar el rato observando la vida local. Con unas vistas preciosas del Cuerno de Oro y un perímetro de jardín con césped, la Mezquita de Suleiman es perfecta para hacer una parada y descansar, especialmente durante la llamada a la oración, en que los creyentes realizan las abluciones en las hileras de fuente de la entrada a la mezquita y se puede disfrutar de las vistas de la ciudad con el canto del muecín de fondo. A apenas cinco minutos de la Mezquita de Suleiman se encuentra mi cafetería preferida de Estambul, The Haliç Bosphorus Café, que sirve tanto desayunos como comidas sencillas con unas vistas increíbles sobre el Cuerno de Oro.
Interior mezquita en Estambul
Fatih
Desde aquí, el recorrido continúa ganando altura hacia Fatih, una zona predominantemente musulmana y menos concurrida por turistas que a nosotros nos encantó. Durante la subida a la Mezquita de Fatih, cuya visita recomiendo, se puede pasar por la mezquita de Yavuz Sultan Selim, muy poco conocida y con unas vistas magníficas sobre el Cuerno de Oro. Nosotros también pasamos por el Fatih Çarşamba Pazarı (el mercado de los miércoles) que, a pesar de no ser miércoles, estaba lleno de vida local, con puestecillos de fruta y verdura y familias realizando la compra.
Suleiman
Desde la Mezquita de Fatih hasta Suleiman se tarda media hora andando, mayoritariamente cuesta abajo. La mezquita de Suleiman es, sin dudas, una de las paradas obligadas de un viaje a Estambul. A nosotros es un lugar al que nos encanta ir y pasar el rato observando la vida local. Con unas vistas preciosas del Cuerno de Oro y un perímetro de jardín con césped, la Mezquita de Suleiman es perfecta para hacer una parada y descansar, especialmente durante la llamada a la oración, en que los creyentes realizan las abluciones en las hileras de fuente de la entrada a la mezquita y se puede disfrutar de las vistas de la ciudad con el canto del muecín de fondo. A apenas cinco minutos de la Mezquita de Suleiman se encuentra mi cafetería preferida de Estambul, The Haliç Bosphorus Café, que sirve tanto desayunos como comidas sencillas con unas vistas increíbles sobre el Cuerno de Oro.
Eyüp
Eyüp es un barrio un poco apartado, pero al que se puede llegar muy fácilmente en transporte público—desde la Mezquita de Suleiman se tarda aproximadamente media hora. Aquí se encuentra la Mezquita de Eyüp, el lugar de peregrinación más importante de Estambul para los musulmanes, ya que alberga la tumba de Eyüp Sultan, compañero cercano del profeta Mahoma.
Se trata de una mezquita pequeña que, a pesar de no destacar por una arquitectura especialmente hermosa, transmite una sensación de calma y fervor religioso difícil de explicar. A nosotros nos gustó tanto esta visita que, a pesar de estar apartada, la repetimos en ambos viajes.
Atardecer en el Café de Pierre Lotti
Desde la Mezquita de Eyüp se puede caminar hasta el mirador de Pierre Lotti, uno de los lugares más hermosos donde disfrutar del atardecer en Estambul. Se trata de un camino de 15 minutos de subida que atraviesa un curioso cementerio. Otra opción sería tomar un telesférico que nos ahorraría la subida a pie. En lo alto de la colina se encuentra el famoso Café de Pierre Lotti, con unas vistas increíbles sobre el Cuerno de Oro al atardecer. El café es enorme y tiene muchísimas mesas con vistas, sin embargo, la mejor zona es aquella que está situada justo junto a la parada del teleférico. Eso sí, para conseguir sitio en este lugar es necesario llegar con tiempo, pues durante la hora dorada resulta difícil encontrar un hueco. Disfrutar del cambio de colores en el cielo del atardecer sobre el skyline de la ciudad disfrutando de un delicioso té y una shisha es el cierre perfecto a una jornada intensa descubriendo la ciudad.
Vistas del Cuerno de Oro desde el Café de Pierre Lotti
Día 3: Gálata, el Bósforo y el lado asiático de Estambul
El tercer día lo dedicaría a combinar barrios históricos con una mirada más contemporánea de la ciudad.
Recomiendo comenzar la mañana paseando por el barrio de Gálata, antiguo barrio genovés que durante siglos fue el corazón comercial de las comunidades europeas en Estambul. Hoy es un barrio con mucho encanto donde la icónica torre marca el horizonte. Sus calles empinadas están llenas de tiendecitas artesanales, galerías de arte y cafés con personalidad. Desde aquí, merece la pena recorrer la calle Istiklal, una de las arterias más animadas de Estambul, siempre bulliciosa y llena de vida.
Bajando hacia Karaköy, el ambiente cambia: aquí se mezclan cafés modernos con antiguos edificios portuarios, creando una atmósfera vibrante y algo industrial. A mí me gustó especialmente perderme por las calles de Cihangir y Tomtom Mahallesi, dos barrios con aire bohemio, lleno de cafés acogedores y un toque hípster que lo hacen muy agradables para pasear.
Desde aquí se puede tomar el autobús hasta la Mezquita de Ortaköy, una auténtica joya. Nosotros hicimos una parada a medio camino en el parque de Yildiz, pero sinceramente fue una pérdida de tiempo: todo cuesta arriba, sin nada especialmente interesante más allá de unos puentes colgantes entre árboles. Habíamos leído que había pabellones de caza de la época otomana, pero fuimos incapaces de encontrarlos; solo vimos una estructura en ruinas y en obras, inaccesible.
La Mezquita de Ortaköy, en cambio, sí merece muchísimo la pena. Es pequeña pero completamente diferente a todas las que habíamos visitado: elegante, fotogénica y situada justo a orillas del Bósforo, con el puente como telón de fondo. Una postal perfecta.
Mezquita de Çamlıca
Por la tarde, recomendamos cruzar a la zona asiática de la ciudad. Una de las mejores experiencias de Estambul es el hecho de que se puede cruzar el canal del Bósforo que une Europa con Asia en un ferry utilizando la tarjeta de transporte público Istanbul Card y en un trayecto de apenas quince minutos. Desde Uskudar se puede enlazar el transporte público hacia la mezquita de Çamlıca, finalizada en el año 2019 con capacidad para 63.000 fieles, es la mezquita más grande de Turquía. Se tratad de un edificio imponente con unas vistas increíbles sobre la ciudad.
Una vez finalizada la visita, se puede regresar al barrio asiático de Üsküdar para disfrutar de uno de los atardeceres más bonitos de Estambul. El mejor punto para contemplarlo es frente a la Torre de la Doncella (Kız Kulesi), una pequeña torre situada sobre un islote en medio del Bósforo que ha servido a lo largo de la historia como faro, puesto de defensa y hasta cuarentena. Hoy es uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad.
En nuestra primera visita, justo en este lugar se encontraba el Bar de las Alfombras, un espacio muy especial donde sentarse a tomar algo mientras caía la tarde. Aunque ya no está, el lugar sigue siendo perfecto para disfrutar del atardecer: hay bancos y escaleras donde sentarse cómodamente y contemplar la silueta de la ciudad europea al fondo, con la Torre de la Doncella en primer plano.
Es una de esas imágenes que se quedan grabadas para siempre y que resumen muy bien lo que es Estambul: una ciudad entre dos mundos.
Calle aledaña a la Torre de Galata
¿Cuáles son los mejores lugares para disfrutar del atardecer en Estambul?
Estambul, también conocida como la ciudad de las siete colinas, es una ciudad que cuenta con muchísimos puntos en alto desde donde ver el atardecer. Sin embargo, a continuación cuento cuáles son mis seis preferidos. En mi caso no he subido a la Torre Galata al atardecer, pero es posible que de haberlo hecho este punto estuviera en la lista.
Puente Peatonal de Haliç: vistas increíbles de Sultanahmet, sus mezquitas y minaretes. Al estar en un puente sobre el Cuerno de Oro, se puede observar tanto la caída del sol al oeste como el cambio de colores sobre la ciudad y el agua al este.
Café Pierre Lotti: vistas maravillosas sobre el Cuerno de Oro. Perfecto para disfrutar del cambio de colores del atardecer tomando té y con una shisha. El café tiene muchísimas mesas con buenas vistas, aunque la mejor zona es la que está junto a la parada del telesférico y para pillar hueco allí hay que llegar con tiempo. Esta vista mira hacia el este, por lo que no se ve caer el sol, pero sí el espectáculo de colores que tiñe el cielo y el agua.
Zona peatonal y de paseo frente a la Torre de la Doncella en Uskudar: Preciosas vistas de la caída de la bola del sol sobre la zona europea de la ciudad, tiñendo el agua de color dorado.
Puente de Galata: Aunque las vistas no son tan impresionantes como en los otros puntos mencionados, caminar por el puente a esta hora es toda una experiencia en sí misma. En la zona superior, una hilera de pescadores prueba suerte con sus cañas mientras el tráfico bulle en la carretera que cruza el puente. Abajo, en la zona inferior del puente, hay restaurantes y puestos de comida donde disfrutar de un bocadillo de pescado recién hecho. Es caótico, vibrante y una experiencia auténticamente turca. La portada de esta página es del puente de Galata al atardecer.
Calle aledaña a la Torre de Galata
Puente Peatonal de Haliç: vistas increíbles de Sultanahmet, sus mezquitas y minaretes. Al estar en un puente sobre el Cuerno de Oro, se puede observar tanto la caída del sol al oeste como el cambio de colores sobre la ciudad y el agua al este.
Café Pierre Lotti: vistas maravillosas sobre el Cuerno de Oro. Perfecto para disfrutar del cambio de colores del atardecer tomando té y con una shisha. El café tiene muchísimas mesas con buenas vistas, aunque la mejor zona es la que está junto a la parada del telesférico y para pillar hueco allí hay que llegar con tiempo. Esta vista mira hacia el este, por lo que no se ve caer el sol, pero sí el espectáculo de colores que tiñe el cielo y el agua.
Calle aledaña a la Torre de Galata
Zona peatonal y de paseo frente a la Torre de la Doncella en Uskudar: Preciosas vistas de la caída de la bola del sol sobre la zona europea de la ciudad, tiñendo el agua de color dorado.
Puente de Galata: Aunque las vistas no son tan impresionantes como en los otros puntos mencionados, caminar por el puente a esta hora es toda una experiencia en sí misma. En la zona superior, una hilera de pescadores prueba suerte con sus cañas mientras el tráfico bulle en la carretera que cruza el puente. Abajo, en la zona inferior del puente, hay restaurantes y puestos de comida donde disfrutar de un bocadillo de pescado recién hecho. Es caótico, vibrante y una experiencia auténticamente turca. La portada de esta página es del puente de Galata al atardecer.
Mezquita de Suleiman: de nuevo en este punto las vistas no son tan bonitas como en los otros lugares, pero la paz que se respira en este lugar bien lo vale. Vistas sobre el cuerno de oro, aunque no tan bonitas como Pierre Lotti. Aquí sin embargo se puede disfrutar del canto de la llamada a la oración del muecín y del ir y venir de los fieles.
Mezquita Çamlica – aunque no lo he vivido aquí por su situación debe ser increíble. Mira al oeste por lo que se vería la caída de la bola del sol sobre la ciudad desde las alturas. A esto se le añade la belleza de la llamada a la oración desde la propia mezquita.
Zona peatonal y de paseo frente a la Torre de la Doncella en Uskudar
¿Dónde comer en Estambul?
A continuación comparto mis restaurantes preferidos para comer en Estambul:
- Kekov Ocakbasi: nuestro restaurante de comida turca preferido de la ciudad.
- Haliç Bosphorus Kafe: la comida no es nada del otro mundo y quizás sirve mejor como lugar donde tomar un batido, pero las vistas sobre el cuerno de oro son verdaderamente increíbles.
- Napoli Gusto TomTom: un restaurante napolitano con la mejor de las vibes.
- Hafiz Mustafa 1864: cadena de pastelerías abierta 24 horas con una carta muy variada de dulces típicos. Las porciones son enormes: ¡súper recomendado para compartir!
¿Cómo pagar en Estambul?
En mi guía Tres semanas en Turquía comparto mi experiencia personal sobre pagos y retirada de dinero en el Turquía, así como recomendaciones y referencias de algunos cajeros donde retirar dinero evitando tener que pagar el 8% de comisiones habitual de los cajeros del país.
¿Cuánto cuesta un viaje de tres días en Estambul?
A continuación añado los gastos por persona de un viaje organizado para dos sin contar los vuelos (3 días):
¿Cuánto cuesta un viaje de tres días en Estambul?
A continuación añado los gastos por persona de un viaje organizado para dos sin contar los vuelos (3 días):
Hotel (tres noches): 90 EUR
Transporte: 15 EUR
Monumentos: 105 EUR (en caso de comprar el Istanbul Pass)
Comidas: 120 EUR
Total: 330 EUR
Hotel (tres noches): 90 EUR
Transporte: 15 EUR
Monumentos: 105 EUR (en caso de comprar el Istanbul Pass)
Comidas: 120 EUR
Total: 330 EUR